viernes, 11 de septiembre de 2015

forme

-¿Cuantas veces dije cinco? –preguntó la desconocida.
-Ehh..
-Dale nene, no tengo todo el día.
-…pero
-¡Cuántas veces!
-No sé, ¡dos!
-No nene, no. Cómo se nota que no estabas prestando atención eh, así no vas a poder pasar a ningún lado.
-Pero es que mi gato está ahí –señaló el techo.
-En ese gato, el caso es mío. Perdón, quise decir; en ese caso, el gato es mío.
-¿Cómo? ¿por qué?
-¿Dónde viste vos que un gato tan inteligente como ese quiera estar a cargo de un chico que no sabe cuántas veces dije cinco?
El gato saltó a una rama que rozaba la casa. Miró a Pablito por un momento y después, tranquilamente, se dedicó a lamerse una pata y pasársela por la cabeza.
-¡Déjeme entrar señora!

--
escrito en conjunto con la colaboradora Jamón y su hermana.