Cuando termine de escribir todas las partes las voy a corregir y recopilar.
Sofi
Todo me hace Mal 5ta parte
Cuando
saliste de ese maldito barrio y esos chicos dejaron de seguirte caminaste a
paso rápido buscando un baño público en el que poder tomarte tus pastillas. 1,
2, 3, no, 2 y media. Te las tomaste con un trago de agua de la canilla y te
lavaste las manos con furia ya que el efecto del tranquilizante no era
inmediato.
Una vez tus
manos se hubieron secado te sentiste tentado de sacar la navaja y manchar el
baño con un poco de sangre, con el objetivo de sentirte mejor y generar algo de
terror. Sacaste la navaja, nueva y filosa, la abriste y arremangaste hasta el
codo. ¿De verdad querés morirte? Apoyaste el filo sobre tu piel e hiciste el
primer corte con delicadeza. Si, si quiero morir. La sangre tardaba en salir,
no la esperaste y cortaste cada vez más fuerte y profundo a medida que subías, continuamente
apretaste alrededor de tus heridas con la intención de que salga suficiente
sangre como para manchar las piletas, querías que chorreara sobre la blanca
losa.
Todo iba
bien hasta que entró alguien e interrumpió la ceremonia. Por suerte no gritó,
solo se tapó la boca y salió del baño tan rápido como había entrado, lo viste a
través del espejo. Plan arruinado. Cerraste la navaja y sacudiste un poco el
brazo, los 7 cortes sangraban lo suficiente como para manchar el lugar si lo
agitabas con ganas pero no lo hiciste, ya te habían visto. Sacaste gasas y cinta
de tu mochila y en 30 segundos ya estabas vendado correctamente y salías de ese
lugar con la mano derecha en el bolsillo para que no se vea la sangre que la
manchaba.
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