martes, 24 de noviembre de 2015

Saltarás

Hola gente, acá está la milagrosa entrada que hizo que me de cuenta de que rápido pasa el tiempo. El protagonista de este intento de escrito decente es un personaje que inventé a principio de año de una historia que nunca logré concretar ni creo que siga por ahora pero bueno... acá lo tienen... Son como "testimonios" de los compañeros del protagonista por un incidente que ocurrió en horario de clase y que lo incluye a él muy directamente.

Saltaré

Compañera 2:
Lo vi entrar del recreo comiéndose unos caramelos y le dijo algo a uno de los pocos amigos que tiene. Después se sentó a mirar por la ventana. Ahí dejé de prestarle atención.

Ex novia 1:
Corté con él hace dos semanas, bah, el cortó conmigo. Nuestra relación no estaba muy bien y él suele deshacerse de lo que le causa problemas antes de llegar al pico. Es bastante emocional.

Amigo 1:
En el recreo se lo veía bastante animado, nos contó de un concierto que iba a dar a la semana siguiente. Él toca la viola, me gusta mucho escucharlo tocar, se lo ve feliz.

Hermana:
-Ese día le costó levantarse más de lo normal, no tenía apetito y se fue temprano a la escuela sin despedirse de nadie. Tenemos diferentes horarios así que no tenía por qué salir para la escuela con él en ese momento, después no lo volví a ver hasta el incidente.

Compañero 1:
Bueno, entró la profesora de matemáticas, varios sabemos que le está yendo bastante mal… Peter se levantó bruscamente y abrió la ventana de al lado de su mesa, miró para abajo y después saltó.

Compañero 3:
Hablé un rato con él, me explicó algo en Lengua y Literatura referido a un libro que al parecer había leído, fue paciente y me lo explico con ganas pero después se terminó hartando porque siempre le hacía preguntas por el medio, casi me manda a la mierda.

Profesora de matemáticas:
A Peter le está yendo mal en la materia, yo intento ayudarlo pero últimamente me rehuye. La verdad me impactó y dolió mucho que al entrar a clase se haya levantado y saltado por la ventana, no me lo esperaba y desearía que no hubiera pasado nunca. Yo personalmente le tengo aprecio pero él parece odiarme…

Compañera 5:
Me parece una persona bastante interesante, apenas hablé con él unas veces, pero esas charlitas me aclararon la sospecha de que esas muñequeras no son de adorno.

Amigo 1:
Yo ya veía que Peter estaba mal, bastante mal. Lo triste de este asunto es que finge muy bien y apenas me di cuenta cuando vi el horror bajo sus muñequeras. A veces me decía unas cositas que me hacían sospechar pero enseguida volvía a su comportamiento normal y lo dejaba pasar…

Compañero 4:
Nunca me cayó bien y yo tampoco le caigo bien a él.  Una vez nos agarramos a las piñas y salió perdiendo, estoy seguro que me guarda rencor, pero, no creo que por sus problemas conmigo haya saltado por la ventana. Pero quien sabe…

Peter:
Para empezar quiero decirles que no me arrepiento en lo absoluto. Si llegué a esta decisión es porque ya no me importa nada ni nadie así que no van a acobardarme en el recuerdo de mi familia o amigos. Me gustaría que entiendan que solo quiero descansar y que me cansé de convivir con toda esta gente.

martes, 3 de noviembre de 2015

Happy B-Day Marce...

Bueno, lo prometido es deuda querido primo...

*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*o*

Suspiro y me saco los auriculares, la música todavía sonando, me acuesto en la cama y dejo caer la mochila.
Ni siquiera saludé a mi mamá cuando entré, simplemente caminé a mi pieza, ignorándolos a todos.
Como las últimas semanas pienso, y era cierto, desde hacía casi un mes no salía más que para comer o ir a la escuela.
Sé que está mal, pero no puedo evitarlo, es mejor ignorarlos sinceramente que intentar engañarlos con mentiras sobre mi vida.
Mis notas llegarían en unos días, no importa, no voy a estar para verlas. Suspiro, y miro a la ventana girando la cabeza, el sol sigue en el cielo, la luz se está volviendo amarillenta.
Me paro y camino hasta el vidrio; lo único que me aleja de la libertad.
Sonrío de lado antes de abrir la ventana y mirar hacia abajo.
Diez pisos de altura.
Lo primero que había pensado cuando vinimos a vivir a este departamento era que odiaba el lugar, pero ahora alabo mi suerte.
Repaso mentalmente las posibilidades, y suspiro sabiendo que si no funciona... mejor no pienso en eso, es un todo o nada, una sola carta, me la juego.
Subo al marco de la ventana, miro al cielo una vez mas, un grito me saca de mis pensamientos, la vecina de enfrente, una chica de veinte, está en el balcón regando las plantas, me ve, asustada.
Esta es mi oportunidad, le sonrío y la saludo con una mano, antes de llevarlas a mis costados e impulsarme, sé que fue a llamar a la policía, la ambulancia o alguna de esas cosas, pero hay demasiados autos como para que lleguen a tiempo. En un destello fugaz veo a mis papás en la ventana, mirando horrorizados.
Choco contra el asfalto de la calle y una mueca se forma en mis labios, inmediatamente después y sin que nada pueda evitarlo, un auto me choca, yo todavía estoy parado, siento como por lo menos tres de mis costillas se clavan en mis pulmones.
A pesar de la sangre un ruido sale de mi garganta.
Trata de ser una risa, pero me ahogo con mi sangre y no puedo respirar, me duele todo, agonizo, no siento nada más que dolor, y aunque en el fondo una parte de mi se ríe y festeja, no puedo evitar desesperarme. Voy a morir.
Tardo dos segundos en aclarar mis ideas, la gente está reunida a mi alrededor, mirándome con miedo.
Empiezo a adormecerme, veo llegar a mis papás, desesperados, y digo (aunque sé que en realidad solo escupo sangre, y no se me entiende)
"No me arrepiento de nada"

FIN

Hermoso... ¿No? jajaj Comenta que si no te golpeo.
Ange se despide.

Noche.

Cierro los ojos,
La paz me invade.
Al fin puedo
descansar libremente.
Tantos años remando
En esta vida absurda
Suspiro al sentir
Mi corazón latiendo
Suspirando débilmente
Y sonrío,
Por última vez
Y los años dejan de pesar
Y me sumo
En la noche eterna.

Díganme que les pareció, pido asistencia a todos los lectores, ya sea con un +1 o un comentario. Aprecio tanto a los anónimos como a los que ponen su nombre...

Ánge se despide.

Cansancio.

Los gritos resuenan en tu cabeza como ecos, te es imposible distinguir la realidad de la macabra fantasía que ronda tus pensamientos, y cuando la puerta de tu cuarto se cierra de un furioso portazo, te quedas mirando un punto fijo, sin reaccionar.
Caes al suelo de rodillas, con la cabeza gacha, y algunas lágrimas mojan tus piernas. Recién entonces de das cuenta de que has estado llorando.
Quieres levantarte, lavarte la cara y fingir que nada pasó, pero no puedes, tu cuerpo no reacciona.
Lloras toda la noche, y a la hora de la cena, nadie va a buscarte.

El alba trae consigo un espectáculo que pocas veces has tenido la oportunidad de ver, las luces matutinas tiñen el cielo de amarillo y rosa, y las gotas de rocío sobre las plantas brillan cuando los rayos de sol los tocan. Pero no sonríes, como las otras escasas veces que amaneciste tan temprano como para ver el paisaje.

Porque, aunque hables, te muevas y comportes como tal, no estás viva, estás rota, completamente, en pedazos muy pequeños como para recogerlos, y la falta de cada uno se ve cuando sonríes, de una forma vacía y muerta.

No hay nadie a esa hora como para ver cuando te diriges al baño y cierras la puerta con llave, ni cuando las lagrimas amargas que no parecen tener fin, vuelven a surcar tus mejillas.
Parece que no haces otra cosa mas que llorar últimamente.

Suspiras y te limpias la cara. Solo queda seguir con esta farsa.
Aunque no por mucho tiempo...