jueves, 1 de octubre de 2015

Todo me hace Mal 7th

Todo me hace Mal 7ma parte

Volver a casa fue difícil. No querías ver a nadie ni querías que nadie te vea. De seguro todos estarían en casa esperando tu llegada para preguntarte si habías tomado lo que tenías que tomar, si no te había pasado nada en la escuela y esas cosas que se le preguntan a un suicida con la ‘suerte’ de tener una familia que se preocupa por él.
Sacaste la llave de tu mochila y abriste la puerta sigilosamente intentando vanamente que no se den cuenta de tu llegada. Dejaste las zapatillas en la entrada, norma de la casa. Te sacaste la mochila y entraste aún con la ilusión de que no te hayan oído. Te interceptaron antes de que puedas subir a tu cuarto, como si supieran lo que ibas a hacer. Contuviste la respiración cuando tu madre te dio la bienvenida y te avisó de que en un rato iban a empezar a cocinar y que si quería que les ayude. Le respondiste que tenías cosas que hacer, que pondrías la mesa.

En seguidilla cada uno se fue por su lado, vos subiste a tu cuarto y ella se fue  para el living. Te tentaste de abrir la puerta de una patada pero eso haría que tu madre o quien sea suba corriendo a ver qué pasaba. Tu libertad era casi nula si estabas dentro de la casa, ya te habían sacado las pastillas pero igual su libertad te seguía resultando mierda, a ellos les parecía perfecto.

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