sábado, 23 de enero de 2016

Desastre

Bueno, Angela presente, esto es algo que se me ocurrió, y como ya desde Navidad no publico nada, veamos si puedo darle mas vida a este blog con mi aporte (Que ironía)
Comenten, den señales de vida, ¡Algo!

*******

Desastre
Todo era un completo desastre, no había forma de arreglar lo que habías hecho, estaba mal, lo sabias, pero no había sido intencionado.
Díselo a la policía te dijiste Vas a ir preso de todas formas.
Te negaste a apartar la mirada mientras pensabas en lo que había ocurrido.
Y porqué.
Porque eras un idiota, porque no podías pensar fuera de tu burbuja.
Esas habían sido sus palabras, y estabas completamente de acuerdo.
Las imágenes pasaban una y otra vez delante de tus ojos, como una película que se repetía, en cámara lenta.
Ella gritandote, tu respuesta en un tono incluso mas alto, una discusión que parecía no acabar, y sin poder detenerte te veías empujándola, suavemente de cualquier manera, pero ella tropezó, rodó por las escaleras, y en ese momento estaba allí, donde tus impulsos la dejaron, sobre un charco de sangre que no parecía real a tus ojos, eso no podía ser verdad.
Te debilitaste, los sollozos se escuchaban por toda la casa, allí mirando desde arriba de las escaleras.
No te enteraste de nada hasta que te llevó la policía, e incluso entonces no parecías muy consciente de ti mismo.
Sabes que no saldrás de prisión en mucho tiempo, pero y lo perdiste todo.
Sería mejor que acabaras con ello ya.

miércoles, 13 de enero de 2016

Tu heroína

Un poquito de bienestar

Fumar es una mierda y lo sé.  Pero lo sigo haciendo porque mi existencia es mierda y ya no logro disfrutar de nada más que el buen fumar.
Me echaron de casa cuando se enteraron, pero estaba dentro de mis planes,  y me fui dejando todo un peso atrás. Me sentí muy liviano por más de un mes. Yendo de plaza en plaza y viviendo la “buena vida”. No necesitaba nada más que eso y  un poco de plata para comer y fumar que no se me hacía difícil de conseguir (delinquir era uno de mis fuertes), pero tampoco es como si me molestara pasar un poco de hambre.
Viví un tiempo así, hasta que descubrí la heroína. Los que la vendían eran en verdad muy eficientes y el doble de delincuentes. Y al poco tiempo me contrataron para trabajar con ellos.
La primera vez que me inyecté me sentí bien por primera vez en mucho tiempo. Pero fue un bien artificial, que no me terminó de gustar. Por eso probé otras dos veces y nada… seguía sin convencerme ese bienestar.
Su empresa consistía en: 1) vender la droga (heroína), 2) invitar a quien compraba a vender su cuerpo en el prostíbulo (que también les pertenecía) cuando ya no tenían ninguna manera de conseguir el dinero para comprarse un tiempito de bienestar. En resumen unos transas y de paso proxenetas.
Lo más turbio de todo esto es que la gente pagaba y elegía con quien quería tener relaciones. Y a los que ofrecían el cuerpo se les pagaban una dosis cada dos sesiones para así tener una ganancia. Cuestión que la gente que no tenía quien la ayude a salir de ahí era una fuente finita (pero duradera) de ingresos para ese par de hermanos que se enriquecían muchísimo día a día.
Yo me acosté varias veces con unas chicas de ahí pero no era para nada el sexo que quería tener…

---
Lo lamento pero esto no me está gustando, además de que lo hice sin investigar nada sobre la heroína más que lo que escuché por ahí o me contaron, que no es mucho. O sea que no tiene bases sólidas, pero como me encanta lo turbio lo escribí igual. Porque este blog de eso se trata. Ángela les trae escritos maestros y yo distintos y turbios temas como este, que ya voy a retomar algún día (eso espero). Espero lo hayan disfrutado de la manera en la que se puede disfrutar algo como esto.
Ni nos leímos.

martes, 5 de enero de 2016

la vida es taaan frágil...

Al principio la sensación de hundirle las esferas oculares a un individuo no era del todo agradable pero una se va acostumbrando...
Desde chica se me dificultaba contener las ganas de matar. Solía construir trampas para atrapar pájaros, ratones y pequeñas criaturitas con las que poder acabar hasta que la cuadra empezó a notarse falta de aves y todos los dedos apuntaron a mí. Mis padres sabían de mis conductas e intentaron corregirlas de todas las maneras posibles pero no hubo caso. "No tengo remedio".
Matar personas estaba en mis metas de año nuevo y pude cumplirlo. Mi primera victima humana fue un ex novio que me había hecho sufrir bastante. Un sádico que creyó que era como el solo porque no podía contener mis impulsos homicidas. Yo lo quería pero él solo me hizo sufrir.
Esa noche me convertí en lo que llaman "asesina" y lo único que siento es satisfacción de haber acabado con él. Estoy segura que no fue un crimen pasional, lo premedité unos quince minutos y lo llamé para que venga a mi casa diciéndole que lo perdonaria y después salimos a caminar. Hay unos lindos bosques por donde vivíamos, nada mas bonito que asesinar en un bosque.
Hundirle los ojos fue una sensación nueva para mí y como gritó, ninguna criatura había gritado tanto como gritó él. Evidentemente estaba acostumbrado a hacer sufrir, no a que lo hagan sufrir.
La sangre me manchaba los dedos pulgares y estaba fascinada con el color de la sangre en contraste con el pálido de mi piel pero no tenía mucho tiempo para admirarlo ya que tenía que acabar con su vida. Había sacado el cuchillo de caza de su escondite y lo llevaba en la cartera para la ocasión.
"Ahora voy a perdonarte" y le clavé el cuchillo en el abdomen (cuidando de que no se me manchara la ropa porque lavar la sangre es difícil). Pedía piedad con su tono de "te la voy a devolver" escondido en el tono de victima total y perdón de dios.
Nunca en mi corta vida había atravesado algo que tuviera tanta carne y el cuchillo no saliera por el otro lado. Era demasiado bueno. Saqué el cuchillo de donde estaba y la sangre empezó a salir a borbotones, me la hubiera quedado mirando de no ser porque la victima aun tenía movilidad y emitía gemidos de dolor bastante molestos. Me pedía perdón con la poca voz que le quedaba pero a este punto ni nunca iba a perdonarlo. Di la ultima puñalada sobre su corazón, una lastima, pero no soportaba más verlo sufrir.
Dejé el cuchillo ahí clavado y vi como se apagaba la luz en sus ojos y sus ultimas palabras morían en sus labios. Un verdadero espectáculo para todos los sentidos y un alivio para el alma. Cerré los ojos y respiré hondo apoyándome contra un árbol, segura de que volvería a hacerlo.
Levanté del piso el paquete de toallitas húmedas que había tirado al piso y me limpié las manos, después el mango de cuchillo y toda la piel a la vista que había tocado de ese hombre. Finalmente me limpié la cara por si acaso me había manchado y no me había dado cuenta. Mi ropa y zapatos estaban limpios. Por ultimo limpie el exterior del paquete de toallas húmedas y lo dejé al lado del cadáver. Llevaba el pelo atado en una coleta alta así que de eso no tuve que preocuparme. Me aseguré de que no le diga a nadie que iba a juntarse conmigo y como esperaba obtener mi perdón a toda costa de seguro que lo hizo por que sabe que yo tengo contactos.
Todo hecho, crimen perfecto.

---
Esto se me ocurrió despues de ver varios capitulos seguidos de la serie Hannibal y el corto animado "Welcome to Hell".
Espero les haya gustado... y este no es de los proyectos que les dije antes...